Definitivamente, estoy en paro.
Ni eso, porque como no estaba dada de alta, no he cotizado y no puedo pedir el paro. No sé si lo sabéis pero la vida quieras o no, te guste o no... son ciclos. Si ahora estamos en crisis, tranquilas, que salir saldremos. Porque llega un momento que se está tan abajo que no se puede ir más allá y a partir de ese momento, sólo queda subir.
Mi trabajo es una mierda (era). Aburrido, monótono. Nada creativo, sin expectativas, sin posibilidades de promoción. Se termina y aún así, siento como si me hubiese pasado algo malo. ¿Y ahora qué? ¡Pero no me gustaba! No sé si estoy triste o alegre. Si esta era la parte mala, ahora viene la buena ¿no? Pero... ¿y si era la buena? Al menos, tenía trabajo, ¿no?. Eso no era un trabajo.
Pues así todo el día, que no sé si estoy contenta o no. Que no sé si estoy defraudada o no. Sólo sé que he visto esto, y me ha alegrado el día. La noche.